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sábado, 8 de abril de 2017

TRAICIONA EL GENERAL ARTURO GUTIÉRREZ, AL CONGRESO DE SAN LUIS POTOSÍ

NOTICIAS EN LA CABECERA 2534
TRAICIONA EL GENERAL ARTURO GUTIÉRREZ, AL CONGRESO DE SAN LUIS POTOSÍ
●   Por eso, durante el ataque al Poder Legislativo del Estado de San Luis Potosí, el pasado 6 de abril de año en curso, el Secretario de Seguridad Pública en el Estado, general en retiro Arturo Gutiérrez García, dejó sin protección policíaca, las instalaciones de Vallejo 200.
●   Si las fuerzas de seguridad del Estado, no pueden contener la violencia desatada por 30 manifestantes, menos puede contener las matanzas del crimen organizado, que en los primeros 17 meses del gobernador del PRI, Juan Manuel Carreras López, acumula un récord de Guinness, de 729 asesinatos. Y la actual percepción social es grave: EN SAN LUIS POTOSÍ NO HAY GOBIERNO.
●   El ultraje al Poder Legislativo de San Luis Potosí, el ataque y las lesiones al personal del Congreso, y la comisión de una cadena de delitos penales cometidos por los manifestantes, fue permitido por el General Arturo Gutiérrez. No les contestó la llamada de Auxilio a los Diputados. Engaño al secretario general de gobierno, Alejandro Leal Tobías, diciéndole que el Congreso estaba protegido, y rompió todos los protocolos de lealtad, que le debe al gobernador Juan Manuel Carreras López.
San Luis Potosí, México. Sábado 8 de abril del año 2017 ● En una guerra, la primera baja es la verdad.
Por eso, durante el ataque al Poder Legislativo del Estado de San Luis Potosí, el pasado 6 de abril de año en curso, el Secretario de Seguridad Pública en el Estado, general en retiro Arturo Gutiérrez García, dejó sin protección policíaca, las instalaciones de Vallejo 200.
Traicionó la confianza que en él deposito la Institución de la LXI Legislatura, y le hizo creer que 25 elementos infiltrados, y vestidos de civiles, iban en su ayuda, para rescatarlos de una enfurecida turba de comerciantes ambulantes.
Inmovilizó al grupo de Reacción Inmediata, que estaba listo para actuar, y que fue colocado en el estacionamiento que ocupa ahora la Dirección de Asuntos Jurídicos del Gobierno del Estado, frente al Congreso en la calle de Vallejo 200, en la zona centro.
Ese día, como nuestro lectores recordarán, comerciantes ambulantes golpearon a patadas y puñetazos, al coordinador de Servicios Internos del Congreso del Estado, José Manuel Jonguitud, al interior del edificio Presidente Juárez del Poder Legislativo. Lo tiraron al piso y se golpeó la cabeza con la base de un pilar de cantera. Casi muere ese día.
El auto proclamado Frente Común de Comerciantes Ambulantes, encabezados por el militante del PRI, Juan Antonio Rodríguez Chessani, intentaron ingresar por la fuerza al auditorio Manuel Gómez Morín, lugar donde los legisladores realizaban una reunión privada, previa a la que sostendrían con los comerciantes. En esa sesión ordinaria, aprobaron entre otras iniciativas, La Ley Estatal Anticorrupción. Tuvieron que cambiar la sede de la sesión, porque horas antes, el Frente clausuró la entrada al Congreso que se ubica en La Plaza de Armas.
Si las fuerzas de seguridad del Estado, no pueden contener la violencia desatada por 30 manifestantes, menos puede contener las matanzas del crimen organizado, que en los primeros 17 meses del gobernador del PRI, Juan Manuel Carreras López, acumula un récord de Guinness, de 729 asesinatos. Y la actual percepción social es grave: EN SAN LUIS POTOSÍ NO HAY GOBIERNO.
El ultraje al Poder Legislativo de San Luis Potosí, el ataque y las lesiones al personal del Congreso, y la comisión de una cadena de delitos penales cometidos por los manifestantes, fue permitido por el General Arturo Gutiérrez. No les contestó la llamada de Auxilio a los Diputados. Engaño al secretario general de gobierno, Alejandro Leal Tobías, diciéndole que el Congreso estaba protegido, y rompió todos los protocolos de lealtad, que le debe al gobernador Juan Manuel Carreras López.
Dejó pasar y dejó de hacer.
Furioso porque el Congreso ha exhibido su fracaso, y lo ha citado a comparecer para ver si controla la cadena de asesinatos que él mismo le atribuye al crimen organizado, y molesto porque los diputados le agendan citas con líderes sociales, o ciudadanos que exigen respuestas y quieren ayuda, el general Arturo Gutiérrez, en su laberinto de fracaso, los dejó solos. Los abandonó y les quitó la protección de las fuerzas policías del Estado de San Luis Potosí, que por cierto, no son propiedad del general en retiro.
Thomas Cromwell, ministro principal del Rey Enrique VIII de Inglaterra, dijo: “de vez en cuando, hay que gobernar con el terror”. Eso hizo el general en retiro Arturo Gutiérrez García.
La operación de “Los Talibanes” que trajo del Estado de Tamaulipas, y la corrupción de sus compadres que controla el sistema penitenciario de San Luis Potosí, son, por supuesto, otras historias.
Hay otros motivos de la furia del general en contra del Congreso de San Luis Potosí. Y alguien, con amigos en el senado de la República, espera contárselos a su compadre el general Salvador Cienfuegos Zepeda, actual Secretario de la Defensa Nacional. No es nada personal, pero el Poder Legislativo, también tiene capacidad de fuego. Sino, al tiempo.